Archivos para Octubre 25, 2007

Sonidos y musica relajante

La música relajante es una ayuda para aliviar el insomnio, ayuda en ejercicios de relajación como el yoga o en ejercicios de respiración, y a mucha gente también le ayuda a trabajar o estudiar.

Música romántica, música clásica, música gregoriana… Lo importante es elegir el tipo de música que te haga sentir mejor.

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Mejorando nuestra idea de negocio

A nuestra idea original, creo que podriamos agregar. Vender musica relajante por internet, o incluso dar las clases por internet. Tambien prodriamos vender programas de relajacion (en videos) las clases y los pasos a seguir. Nos gustaria saber que opinan las personas al respecto. Muchas gracias por sus comentarios.

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El estrés post vacacional

Volver a las actividades cotidianas y al trabajo después de un tiempo de descanso puede provocar cuadros de depresión, angustia, mal humor irritación, ansiedad y cansancio. Se produce el mismo estado que se tenía antes de comenzar las vacaciones. Afecta especialmente a personas jóvenes con alta exigencia laboral.

El denominado “estrés post vacacional”, un problema que aguarda a los turistas de regreso al hogar cuando el veraneo pasa a ser un recuerdo, puede provocar cuadros de depresión, angustia, mal humor, irritación, ansiedad y cansancio, según advierten los especialistas.

Hacer la valija, despedirse del mar o la montaña, afrontar la ruta y prepararse para conectar nuevamente con la rutina cotidiana suele ser un trance difícil de pasar.

Para muchos, el cansancio y el estrés que produce el después de las vacaciones suele equipararse con el que se tenía antes de emprender el veraneo.

Las quejas de quienes deben atravesar la experiencia son avaladas, ahora, por la opinión de los especialistas.

Según se comprobó, volver a las preocupaciones cotidianas y al trabajo después de un período de descanso puede provocar cuadros de depresión, angustia, mal humor, irritación, ansiedad y cansancio.

El fenómeno es conocido como “estrés pos-vacacional”, un trastorno adaptativo natural sufrido por miles de veraneantes y que suele manifestarse desde el momento de armar la valija de regreso y hasta que la rutina laboral y doméstica vuelve a ganar los días.

El pico del malestar, por lo general, se produce durante el mismo viaje de vuelta al hogar, un momento que actúa como bisagra.

Según diversos estudios, este estrés pos-vacacional tiene como principal grupo de riesgo a las personas jóvenes con mucha exigencia laboral que, durante las vacaciones, viven una ruptura brusca en su ritmo de vida.

Pero, además, las amas de casa y los chicos en edad escolar también son grupos propensos a sufrir este tipo de cuadro.

Para algunos psicólogos, la angustia y el cansancio post vacacional no constituyen una patología en sí misma, sino que conforman un cuadro anímico propio de un fenómeno estacional.

Por eso, recomiendan no preocuparse. El estrés, dicen, desaparecerá a los pocos días de retomar la actividad. En ese marco, aconsejan respetar un tiempo adecuado de readaptación a las obligaciones diarias y evitar lanzarse de cabeza en la rutina laboral.

Pero en otros casos, el malestar suele extenderse más allá y generar un cuadro que se reproduce en el trabajo y en la vida cotidiana.

Este tipo de casos, coinciden los expertos consultados, suele producirse cuando hay una insatisfacción de base con la actividad diaria, la familia o el trabajo que quedan suspendidas durante el veraneo. Volver, entonces, significa un sacrificio aún más duro.

La diferencia es clave. Mientras los médicos aseguran que un cuadro de malestar que dure unos pocos días después de volver de las vacaciones no es preocupante, sí aconsejan pedir ayuda profesional si la depresión, el estrés y el cansancio se extienden más allá.

En esos casos, aseguran, el efecto negativo que produce volver a casa puede llegar a desencadenar una crisis depresiva que se encontraba aletargada.

La depresión y la angustia que produce la aventura de volver al hogar y al trabajo tiene origen en varias causas.

Pero, fundamentalmente, el estrés suele estar generado por un descanso inadecuado y a una mala utilización del ocio durante las vacaciones.

Para la psicóloga platense Patricia de Maestri, las causas están relacionadas con las expectativas “desmedidas” que se depositan sobre las vacaciones, que “nunca son lo que uno espera que sean”.

En esa etapa, los conflictos suelen florecer, explica, por varios motivos. Por ejemplo, porque se producen encuentros no habituales durante el año.

Pero sobre todo, resalta, el problema en torno a las vacaciones y a la mala utilización del tiempo descanso surge a partir de la necesidad de reemplazar una rutina ligada a lo laboral con otra rutina “que puede ser igual de agobiante”.

“Muchas personas, en vez de buscar en las vacaciones un período de descanso o de reposo apuestan por el aturdimiento y llenan sus días de actividades. Tantos estímulos, como se sabe, aplacan la conciencia lúcida”, grafica.

Además, explica, hay un rasgo nocivo que comparten muchos de los que sufren el estrés posvacacional. “El problema es que ven al veraneo como una cura para todos los males, como un período en el que se van a solucionar todos los problemas del año. Pero en realidad, cuando volvemos los conflictos siguen estando ahí donde los dejamos”.

Para mitigar los efectos de el estrés y la depresión posterior a los períodos de descanso, nada mejor que respetar los tiempos de readaptación del cuerpo a la vieja rutina.

El proceso, explican los especialistas, es similar al que atravesamos cuando emprendemos las vacaciones, sólo que a la inversa.

“Cuando volvemos de las vacaciones hay un proceso de reacomodamiento similar al que pasamos cuando iniciamos el descanso. Pero, en este caso, tiene que ver con volver a encontrarse con los horarios, con el trabajo. Y, es sabido, uno suele adaptarse más fácil al descanso que al trabajo”, explica Patricia de Maestri.

La psicóloga desaconseja, por eso, estirar al máximo las vacaciones y retornar a casa poco antes de tener que volver a las cuestiones cotidianas.

“Esa decisión es, sin dudas, contraproducente, porque no hay tiempo para que el cuerpo se acomode”, agregó.
En cambio, recomienda que quienes vuelven del veraneo se tomen al menos 48 horas para emprender una readaptación más saludable.

“En ese período -explica- lo ideal sería no iniciar ninguna actividad de exigencia laboral o intelectual. Hay que usar ese tiempo para, simplemente, reconectar paulatinamente con las cosas que dejamos antes de irnos”.

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Supere su estrés en el mar…

Una de las enfermedades que más absentismo laboral produce en nuestros días, es el stress. Durante años se le ha dado diferentes nombres y se ha achacado a diversas causas. En este siglo es una de las enfermedades no físicas que más bajas produce.


Antes no se le daba importancia y bastaba con unas semanas de vacaciones. Sin embargo las cifras de absentsmo, y bajas laborales indican que el tema es algo mas complejo. En este articulo vd. puede hallar como mejorar su estado de estres en el mar de diferentes formas.


El mar será su terapia natural y formará parte de su estio de vida. Sepa como obtener el maximo beneficio antiestrés.El stress tiene una raíz psicológica, pero puede afectar y afecta a la parte física. El primer síntoma que suele aparecer, es la apatía, esto produce un decaimiento a nivel personal y abandono paulatino de la actividad física. Generando esto ultimo, un empobrecimiento del cuerpo abriéndolo así, a cualquier enfermedad, por tener bajas las defensas. Por lo anteriormente citado, todo lo que produzca un sosiego o un equilibrio mental, puede ayudar a mejorar esa sintomatología.
La Mar ya por si sola ofrece una tranquilidad comparable a los demás elementos principales (tierra, fuego, agua y aire). Sentado en la playa o en una zona de costa sin ruidos, solo escuchando el fragor de las olas rompiendo y dejando vagar la vista y la imaginación en el gran azul; los latidos del corazón disminuyen y la mente se tranquiliza. Si se utiliza la mar como medio para desarrollar el cuerpo, el bienestar mental y físico se multiplica en muchos puntos. En cuanto se desarrolla una actividad física en un medio acuático, como en cualquier otro entorno natural, los beneficios son muy numerosos al interactuar con el medio. Navegación a vela, pesca de altura, travesías en piragua, buceo…etc. Son actividades tranquilas que ayudan al equilibrio mental y por lo tanto a mejorar el stress o al riesgo a padecerlo. La práctica de regatas de vela, surf, traineras, rafting…etc. Son actividades más extremas que utilizan la combinación del cuerpo y la mente, buscando a su vez las destrezas y habilidades de la persona para poder realizarlas. El stress se reduce considerablemente al exigir estos deportes el 100% del cuerpo y de la mente. Existen otras actividades más psicológicas que están dando sus frutos en la integración de minusválidos y en apaliar los efectos depresivos que produce el stress o cualquier otra enfermedad psicológica. Como pueden ser: avistamiento de cetáceos, nadar con delfines…etc.

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El estrés en la niñez

Definición

El estrés en la niñez puede ser provocado por cualquier situación que requiera adaptación o cambio. Dichas situaciones a menudo causan ansiedad. El estrés puede ser evocado por cambios positivos como comenzar una nueva actividad, pero está vinculado con más frecuencia con cambios negativos como enfermedad o un fallecimiento en la familia.

Nombres alternativos

·        Miedo en los niños; ansiedad en los niños; estrés infantil

·        Información

 ¿QUÉ ES EL ESTRÉS?

Es una respuesta a cualquier situación o factor que crea un cambio emocional o físico negativo o cambios de los dos tipos (la situación más típica). El estrés es un aspecto ineludible de la vida y lo pueden experimentar personas de todas las edades. Cierto nivel de estrés es útil pues sirve de motivación, pero el exceso de estrés puede interferir con la vida, actividades y salud del individuo. La experiencia previa, la educación y el apoyo permiten que la mayoría de las personas respondan de forma apropiada y cambien cuando las circunstancias lo exijan. La respuesta al estrés es una condición tanto aprendida como natural y puede ser natural y saludable o inadecuada y perjudicial. El estrés puede afectar la manera en que las personas piensan, actúan y sienten. Todas las personas tienen respuestas naturales ante el estrés (como aumento de la vigilancia, agresividad y bloqueo del dolor) que les permiten sobrevivir mientras el cuerpo reconoce y responde ante un estrés severo. Los niños aprenden a responder al estrés por la experiencia personal y por observación. En la mayoría de los casos, el estrés experimentado por un niño puede parecer insignificante para los adultos, pero como los niños tienen pocas experiencias previas de las cuales aprender, incluso las situaciones que exigen cambios pequeños pueden tener un impacto enorme en los sentimientos de seguridad y confianza del niño. El dolor y la enfermedad son las principales fuentes de estrés para los niños. Los tratamientos médicos son aún más estresantes. El reconocer la existencia de estrés en los padres (como el que se ve durante el divorcio o las crisis financieras) puede ser muy estresante para un niño, al igual que la muerte o la pérdida de un ser querido.  

SIGNOS DE ESTRÉS NO RESUELTO EN LOS NIÑOS

Es posible que los niños no se den cuenta de que están estresados. Los padres pueden sospechar que un niño tiene estrés excesivo si éste ha tenido que experimentar una situación potencialmente estresante y comienza a mostrar síntomas como:

  • Síntomas físicos
  • Síntomas emocionales o de conducta
    • ansiedad
    • preocupaciones
    • incapacidad de relajarse
    • miedos nuevos o recurrentes (miedo a la oscuridad, a estar solo o a los extraños)
    • aferrarse al adulto, incapaz de perderlo de vista
    • puede o no hacer preguntas
    • rabia
    • llanto
    • gimoteo
    • incapacidad para controlar sus emociones
    • comportamiento agresivo
    • comportamiento terco
    • regresión a comportamientos típicos de etapas anteriores del desarrollo
    • reacio a participar en actividades familiares o escolares

CÓMO PUEDEN AYUDAR LOS PADRES

Los padres pueden ayudar a sus hijos a responder ante el estrés de forma saludable de muchas maneras. Entre algunas de las cosas que pueden hacer los padres están las siguientes:

  • Darle al niño un hogar seguro, familiar, consistente y confiable.
  • Ser selectivo con los programas de televisión que observan los niños pequeños (incluyendo los noticieros) que puedan producir miedos y ansiedad.
  • Pasar ratos tranquilos y relajados con el niño.
  • Alentar al niño a hacer preguntas.
  • Alentar al niño a expresar sus inquietudes, preocupaciones y miedos.
  • Escuchar al niño sin criticarlo.
  • Construir los sentimientos de autoestima del niño, utilizar estímulo y afecto, tratar de involucrarlo en situaciones en las que pueda tener éxito.
  • Tratar de utilizar estímulos positivos con reconocimientos en lugar del castigo.
  • Darle oportunidades de hacer elecciones y de tener algún control sobre su vida. Esto es de particular importancia ya que la investigación demuestra que entre más sienten las personas que tienen control sobre una situación, mejor será su respuesta al estrés.
  • Alentarlo a desarrollar una actividad física.
  • Conocer las situaciones y eventos que son estresantes para los niños, como las experiencias nuevas, miedo a los resultados impredecibles, sensaciones no placenteras, necesidades o deseos no satisfechos y pérdidas.
  • Reconocer los signos de estrés no resuelto en el niño.
  • Mantener al niño informado de cambios necesarios y anticipados como cambios en el trabajo o cambios de lugar.
  • Buscar ayuda o asesoramiento profesional cuando los signos de estrés no disminuyan ni desaparezcan normalmente.

QUÉ PUEDE HACER UN NIÑO PARA ALIVIAR EL ESTRÉS Hay algunas cosas que un niño puede hacer para ayudarse a reducir el estrés. Entre las recomendaciones están:

  • Hablar de los problemas. Si no puede comunicarse con sus padres, intentarlo con alguien en quien pueda confiar.
  • Tratar de relajarse. Escuchar música suave. Darse un baño con agua tibia. Cerrar los ojos y respirar profundo y lento. Tomarse un tiempo para estar solo. Si tienen una actividad favorita o un hobby, darse tiempo para disfrutarlo.
  • Ejercicio: la actividad física reduce el estrés.
  • Fijarse expectativas realistas. Hacer lo mejor que pueda y recordar que nadie es perfecto.
  • Aprender a quererse y a respetarse a sí mismo. Respetar a los demás. Estar con personas que lo acepten y respeten.
  • Recordar que las drogas y el alcohol NUNCA resuelven los problemas.
  • Pedir ayuda si tiene problemas con el manejo del estrés.

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