Septiembre 11, 2007 a 10:06 pm
· Archivado en estrés

Para algunas personas es sinónimo de continuo sobresalto, para otros es equivalente a malestar y para la mayoría significa tensión. Pero en todos los casos el estrés representa para nosotros algo inquietante y altamente perjudicial. Sin embargo, el estrés no se puede considerar, en principio, como una enfermedad, sino como la respuesta, tanto física como mental, a las adaptaciones y ajustes del ser humano a los diversos acontecimientos vitales.
En el trabajo, en casa, en nuestra vida social, en nuestra vida sentimental, estamos constantemente sometidos a emociones, a presiones, a tensiones de todo tipo, que nos hacen actuar de manera equivocada, tensándonos en lugar de relajarnos.
El cuerpo afectado por estas tensiones llega a un estado de desequilibrio que le impide regular correctamente las funciones de la vida vegetativa: digestión, sueño, respiración, regulación cardiaca, entre otros.
Posiblemente no se puedan evitar las situaciones preocupantes, pero sí se pueden manejar las respuestas y reacciones a ellas aprendiendo a relajarse y desarrollando autocontrol. Nuestra idea de negocios es proporcionar un servicio a grupos de empleados para que instructores capacitados instruyan a las personas en desarrollar este autocontrol.
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